Transitar por las calles de Madrid en verano puede resultar tan encantador como agobiante pero cuando el calor aprieta y las calles arden ¿qué mejor que hacer un alto para beber un trago con una temperatura ambiente de ocho grados bajo cero?

Y no, no es un cuento. Justo detrás del Museo del Prado se encuentra el Ice Bar, un pequeño y discreto restaurante francés que inauguró la semana pasada. Su mentor es Stephan un artista proveniente de Francia que si bien no se había dedicado nunca a la hostelería, esculpía carámbanos de hielo y presentaba sus obras en fiestas especiales de discotecas de lujo. Tan exitosas resultaron estas exhibiciones que el escultor decidió abrir su propio local: “Me sirve como expositor, un pequeño museo en el que mostrar la evolución de mi arte”.

Y su arte es efímero, no porque se derrita sino porque el artista va modificando las esculturas cada tres meses y así pasará con El Oso y el Madroño que ahora reciben en la puerta. Es que el restaurante aloja en su interior una cámara frigorífica con diez mil kilos de hielo esculpidas como una enorme pieza.

Vale la pena vivir la experiencia de este primer bar de hielo en Madrid donde puedes tomar una cerveza con vodka, chupitos o cualquier trago que se te ocurra en un vaso de hielo y rodeado de carámbanos. Puedes cenar allí mismo y luego el Ice Bar te invita una copa o bien, si llegas cenado, la entrada al mismo vale diez euros pero el plumas y los guantes los presta el establecimiento.

A menos que quieras pillar un resfriado, se aconseja no permanecer más de media hora en su interior. Y después sí, vuelta al calor madrileño.

No obstante, recuerda que nos encontramos en pleno verano, y si deseas disfrutar del calor y de lo bueno del agua fresca en piscinas y playas, puedes encontrar buenos precios en hoteles en Conil, o bien hoteles en Huelva.

Foto: Jorge Paris/20 Minutos

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