Córdoba y, por extensión, toda Andalucía, tiene una rica tradición culinaria heredada, sobre todo, por la cultura árabe. La cocina salada y dulce compiten por ganarse el favor del comensal, si bien no puede hablarse de una sin mencionar a la otra, adquiriendo ambas el calificativo de sublime. Numerosas generaciones han hecho de la gastonomía cordobesa todo un elemento de distinción que es copiado, con algunas variaciones y adaptaciones, por muchos de los mejores chefs del momento.

No es verano, precisamente, el mejor momento para visitar una ciudad como Córdoba. La ausencia de playa y las altas temperaturas reinantes durante, al menos, los meses de mayo, junio, julio, agosto y septiembre, hacen que las visitas turísticas en estas fechas se reduzcan a aquellos valientes que no temen enfrentarse al calor o a aquellos provenientes de zonas igualmente cálidas.

Los platos estrella de la cocina cordobesa están presentes en cualquier época del año, por lo que no tendrás problema en probarlos en cualquier momento del calendario.

Platos representativos de la gastronomía de Córdoba tenemos, en primer lugar, al salmorejo. Sus ingredientes son básicos, y su elaboración sencilla y muy rápida, lo que permite tener un cuenco de salmorejo disponible en cualquier momento. Se trata de una sopa fría que puede tomarse como plato único, si bien es tradición servirlo como entrante o acompañamiento de otros. La base del salmorejo es el pan (del día anterior preferiblemente y de la variedad autóctona llamada “telera”), los tomates, ajos, aceite de oliva, sal y vinagre al gusto.  Todo se tritura, o se pasa por la batidora igualmente, y ha de obtenerse una consistencia espesa, como de papilla.  Se termina sirviendo acompañado de huevo duro y jamón picados, y un chorro de aceite de oliva de la tierra por encima.

Tampoco podemos obviar otro plato de la tierra, el rabo de toro guisado, que tiene sus inicios en la necesidad de consumir y aprovechar la carne sobrante de los toros bravos tras la lidia. Si vas a cualquier bar de la ciudad tampoco dejarán de ofrecerte un “flamenquín”, un rollo de carne de vacuno en cuyo interior suele colocarse jamón serrano y huevo duro, y que se reboza en harina, huevo y pan rallado y se fríe en abundante aceite. Es típico tomarlo con guarnición de patatas fritas o verduras aliñadas y te aseguramos que está delicioso.

Fuente imagen: cubremantel

Si eres de aquellas personas a las que el paladar les pide dulce, entonces no te arrepentirás al probar el “manolete” o pastel cordobés, una preparación elaborada con pasta de hojaldre y rellena de cabello de ángel, que encontrarás en prácticamente cualquier confitería de la ciudad, bien en porciones o como tarta entera para llevar.  También podrás probar el exquisito dulce de membrillo, que en su mayoría está elaborado en la provincia, Puente Genil.

Mucha de la cocina autóctona se ha ido perdiendo en favor de otros elementos algo más modernos, pero sobre todo en la provincia de Córdoba es posible seguir degustando especialidades ancentrales con un sabor único e inolvidable y cuya receta se guarda celosamente de generación en generación.

Para llevarte y consumir, o para regalar a tus amistades, podrás comprar aceite de oliva virgen de primera presión en frío, donde en prácticamente toda la provincia lo producen con una calidad excepcional y, por descontado, el vino con D.O. de Montilla-Moriles, en cualquiera de sus especialidades, si bien nosotros te recomendamos especialmente la variedad dulce. Pocos vinos hemos encontrado que sepan mejor.

Recuerda que en España también existen otros buenos lugares que visitar, donde te podrás hospedar en los mejores hoteles, como por ejemplo los hoteles en Algarve o los hoteles en Almuñecar.

Más noticias, sugerencias y recomendaciones para moverte por toda España, en los siguientes artículos:

- Ciudades para viajar pero no para vivir

- La Alhambra de Granada

- Rincón de la Victoria busca ampliar la temporada turística fomentando sus jornadas gastronómicas

Etiquetas: , , ,