El Palacio Real es una parada obligada para todo el que desee pasar unos días en la capital. Si visitas Madrid con familia o amigos, la capital cuenta con opciones económicas y hoteles baratos para que puedas pasar unos días fuera de casa al mejor precio.

El Palacio Real es un grandioso edificio que fuera residencia de los Reyes de España hasta Alfonso XIII y que incluso llegó a ocupar el Presidente de la II República, Manuel Azaña. Este fue el último Jefe de Estado que hiciera un uso residencial del mismo, ya que los actuales soberanos lo utilizan tan solo ceremonialmente.

La cantidad de obras de arte que alberga el Palacio Real es abrumadora. Entre ellas se encuentran cuadros de Diego Velázquez, Francisco de Goya y Caravaggio, frescos de Corrado Giaquinto, Giovanni Battista Tiepolo o Anton Raphael Mengs; colecciones muy variopintas como la Real Armería, la riquísima Real Biblioteca con valiosísimas obras impresas y manuscritas, la curiosa Real Botica, que es un auténtico Museo de la Farmacia, así como infinidad de objetos de incalculable valor como muebles históricos, decorativas porcelanas, brillantes lámparas de candelabros, figuras de rica orfebrería, tapices (los hay realizados sobre cartones de Francisco de Goya), preciosos relojes e instrumentos musicales, entre los que destacaremos el cuarteto de los Stradivarius palatinos. Asimismo, los lujosos materiales empleados en la construcción (mármoles, madera de caoba en las puertas, etc.) no tienen parangón en el mundo.

Si ascendemos a la planta alta, podremos contemplar la profusa decoración de decenas de salones y estancias de diversos usos. En primer lugar, el Salón de Alabarderos, que tuvo asimismo la función de salón de baile y comedor, decorado con frescos del mencionado Tiepolo. Otro Salón notabilísimo es el de las Columnas, de alegórica decoración destinada a realzar la idea del poder de la monarquía hispana encarnada en Carlos III (en este salón han tenido lugar muchos acontecimientos históricos, como la firma del Acta de Adhesión de España a las Comunidades Europeas el 12 de Junio de 1985, con Felipe González como protagonista). El Salón de Gasparini, de estilo rococó, y el de la Porcelana, son de una rara belleza, el primero contiene un reloj con autómatas danzantes ataviados al estilo del siglo XVIII. En fin, el Salón de los Espejos –neoclásico– que fue utilizado por la Reina María Luisa de Parma como tocador, es también de una hermosura excepcional. Pero la joya del Palacio es el Salón del Trono, único por no haberse modificado desde su conclusión, por sus frescos simbólicos de Tiepolo que glorifican el poder de España, por la decoración de gusto rococó concebida por Giovanni Battista Natali, por sus estatuas, por sus relojes y por los leones de bronce que flanquean los tronos.

Tan solo indicaremos la imprescindible visita a la Real Capilla, cuya luminosa bóveda fue pintada al fresco por Corrado Giaquinto y cuyo órgano es de una perfección sublime y, por último, a una serie de estancias que fueron de uso privado y cuya decoración y riqueza ya merecerían por sí solas una visita al Palacio Real: el Antiguo Cuarto de la Reina, el Cuarto del Infante Don Luis, el cuarto de la Reina María Luisa y el de Carlos IV.

Descansaremos de nuestra visita paseando por los jardines que rodean al Palacio: los jardines del Campo del Moro y los monumentales jardines de Sabatini.

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