Situada al este de Castilla La Mancha, Cuenca es una de las ciudades con más encanto del panorama turístico español. Dar un recorrido por su casco histórico transportan al visitante a la época Medieval de una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y es que a pesar de su pequeño tamaño -tiene 50,000 habitantes- Cuenca ha sido una de las ciudades más trascendentales en la historia cultural de España.

Las casas colgadas son el principal atractivo de la capital manchega. Como su propio nombre dice, se trata de unas casas que se encuentran literalmente “colgadas” de una colina. En ellas se encuentra un hotel y un restaurante. Desde este emblemático punto se puede apreciar otro de las bellezas de Cuenca. Las dos haces, dos cañones, que son dividadas por el río. Los puentes constituyen otra importante parte de esta preciosa ciudad.

El centro histórico supone un bonito recorrido para el visitante. Las casas antiguas y las callejuelas de piedra complementan a la imperiosa catedral, que data del siglo XIV. La plaza de la catedral es una zona muy animada pues está repleta de bares. En las llamadas “turbas” de Cuenca, que se celebran en el mes de marzo, el centro de la ciudad acoge a cerca de cien mil personas.

No se deje influir por el tamaño, ya que Cuenca presenta un precioso legado histórico y cultural. Además, ofrece la posibilidad de visitar sus numerosos museos. Es una buena opción para pasar un fin de semana en pareja o con amigos. Recuerde que visitará una ciudad, cuya totalidad es Patrimonio Mundial de la Humanidad, que se dice pronto.

Recuerda que, además de a Castilla La Mancha, también puedes ir a Alicante o a Fuerteventura, hospedándote para ello en hoteles en Alicante, o bien en hoteles en Fuerteventura, respectivamente.

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